A solo 25 km de Chañaral, Playa Portofino es un destino que combina belleza natural y aventura. Sus aguas cristalinas, arena blanca y fondo rocoso crean un paisaje único, ideal para surfistas, buzos y pescadores deportivos. Con olas constantes y perfectas para el surf, es considerada la capital regional de este deporte.
Más allá de la adrenalina, este rincón ofrece espacios tranquilos para el descanso. Sus pozas naturales, La Grande y La Chica, son ideales para nadar en aguas templadas, con la primera perfecta para el buceo y la segunda recomendada para familias con niños. Además, su ubicación privilegiada permite el avistamiento de aves costeras y, en ciertas épocas, delfines y lobos marinos que se acercan a la bahía.
Aquí, el océano se mezcla con la tranquilidad del desierto, creando un escenario inolvidable para quienes buscan explorar la costa de Atacama en su estado más puro.
A 25 km al sur de Chañaral, Playa Portofino se extiende por 2 km con arena blanca y gris, aguas cristalinas y un fondo rocoso ideal para la biodiversidad marina. Alberga dos pozas naturales, una para buceo y otra segura para niños.
Su ecosistema es hogar de aves marinas, lobos marinos y cultivos de ostras japonesas, además de ser un punto clave para la pesca deportiva. De fácil acceso por la Ruta 5 Norte, cuenta con infraestructura básica como alojamientos, restaurantes y zonas de camping.
Su clima costero desértico, influenciado por la Camanchaca, permite la vida en este entorno árido y lo convierte en un punto clave para el Desierto Florido, un espectáculo natural único en Atacama.
¿Qué hace especial a la Ruta de los Seismiles?
Playa Portofino es un rincón único en la costa de Atacama, famosa por su oleaje perfecto para el surf, sus aguas cristalinas y sus pozas naturales, ideales para el buceo y la pesca deportiva. Rodeada de formaciones rocosas y arenas de tonos blancos y grises, es un lugar donde la naturaleza se mantiene intacta. Además, es hogar de aves marinas y un punto clave para la observación de fauna costera, convirtiéndola en un destino imperdible para aventureros y amantes del mar.
Ubicado en la costa de la Región de Atacama, este parque es un encuentro único entre el árido desierto y el Océano Pacífico, creando un paisaje de contrastes inolvidable.
El parque es hogar de una gran diversidad de especies, tanto terrestres como marinas, muchas de ellas en estado de conservación.
Los acantilados y cerros del parque ofrecen impresionantes vistas al mar, perfectas para capturar postales inolvidables al amanecer o atardecer.
El parque es ideal para actividades de ecoturismo, desde senderismo en sus rutas escénicas hasta acampar bajo un cielo estrellado sin contaminación lumínica.
El Parque Nacional Pan de Azúcar es accesible durante todo el año y cuenta con diferentes rutas según tu punto de partida. Este paraíso natural se encuentra entre el océano Pacífico y el desierto de Atacama, ofreciendo caminos escénicos que te llevan a paisajes únicos.
Explorar el Parque Nacional Pan de Azúcar es una aventura que combina senderos costeros, miradores naturales y encuentros con la fauna del desierto. Para disfrutarlo al máximo y de manera segura, es recomendable contar con expertos locales que conozcan los mejores recorridos, la biodiversidad del parque y las condiciones climáticas de la zona.
Aquí te presentamos a los tour operadores especializados, quienes ofrecen expediciones en 4×4, ascensos a volcanes, trekking en altura y experiencias guiadas por los espectaculares paisajes del altiplano de Atacama.
Operador turístico con enfoque en capacitaciones y experiencias en Atacama.
Agencia de turismo especializada en circuitos personalizados en el desierto.
Operador que promueve ecoturismo, arriendo de equipos y excursiones.
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La Ruta de los Seismiles es un destino lleno de contrastes, donde el desierto, la alta montaña y la biodiversidad crean un escenario perfecto para la aventura. Aquí, los viajeros pueden explorar paisajes únicos, desafiar sus límites y conectarse con la inmensidad del altiplano. Estas son algunas de las mejores experiencias que puedes vivir en la zona.
Bajo uno de los cielos más despejados del mundo, el parque es ideal para la observación de estrellas. Lleva tu telescopio o únete a una experiencia guiada para maravillarte con la Vía Láctea.
Recorre senderos que atraviesan el desierto y suben hasta miradores con vistas panorámicas del océano Pacífico. El sendero al mirador Pan de Azúcar es uno de los imperdibles.
Rema por la costa del parque y descubre la biodiversidad marina desde una perspectiva única. Con suerte, podrás avistar lobos marinos y aves costeras en su hábitat natural.
Explora el parque en bicicleta por caminos de tierra que te llevan entre dunas, acantilados y paisajes áridos, en un recorrido ideal para los amantes de la aventura sobre ruedas.